ACERCA DE LA LUT

~ una compilación muy útil ~

y que incluye:

-Los 3 objetivos del Movimiento Teosófico.

-La Declaración de la LUT.

-“El Compromiso de la LUT” -(artículo)

-“Qué significa ser asociado de la LUT” -(artículo)

-“Fuentes de la Declaración de la LUT” -(interesante recopilación de las fuentes que inspiraron a Crosbie para elaborar la Declaración).

 

El Movimiento Teosófico fue fundado con tres fines u objetivos principales y estos siguen siendo los tres objetivos del Movimiento hoy en día:

1º) Formar el núcleo de una Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.

2º) Fomentar el estudio de las Escrituras Arias y otras literaturas orientales, y de las Religiones y Ciencias del Mundo y reivindicar la importancia de la antigua literatura Asiática, concretamente de las filosofías Brahmánica, Buddhista y Zoroastriana.

3º) Investigar los misterios ocultos de la Naturaleza bajo todos los aspectos posibles, y los poderes psíquicos y espirituales latentes, especialmente, en el hombre.

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Lo que sigue es la Declaración de la LUT, el documento base de toda nuestra actividad y el punto de acuerdo bajo el cual nos reunimos. Después algunos otros artículos fundamentales que ya son clásicos para la Logia. Simplemente aclarar que para asistir a una reunión no hace faltar “estar asociado” -es decir, firmar la tarjeta de Asociados que se menciona abajo- y aun esto no comporta mayores obligaciones que las que uno mismo determine, ya que se trata más bien de un acto simbólico de significación interna.

La Declaración de la LUT

El curso y plan de esta Logia es la devoción independiente a la causa de la Teosofía, sin profesar adherencia a organización teosófica alguna. La Logia es leal a los grandes fundadores del Movimiento Teosófico, pero no participa en desacuerdos o diferencia de opinión personal.
La obra que tiene a mano y el fin que tiene en perspectiva son demasiado absorbentes y demasiado elevados para dejarle tiempo o inclinación de participar en cosas secundarias. Esa obra y ese fin son la diseminación de los Principios Fundamentales de la filosofía teosófica, y la ejemplificación en la práctica de esos principios, a través de una más verdadera realización del YO UNIVERSAL; una convicción más y más profunda de la Hermandad Universal.
La Logia sostiene que la base inexpugnable de unión entre los teósofos, cualquiera y doquiera que sea su situación, es: “similitud de objetivos, propósito y enseñanza”; por lo tanto no tiene Constitución, Estatutos ni Oficiales, siendo esa base el sólo lazo entre sus asociados. Y tiene como objetivo el diseminar esta idea entre los Teósofos a fin de fomentar la Unión.
Ella considera como Teósofos a todos aquellos que están comprometidos en el verdadero servicio a la Humanidad, sin distinción de raza, creencia, sexo u organización.
Y todos aquellos que estén de acuerdo con sus declarados propósitos y deseen prepararse, por el estudio u otros medios, para poder ayudar y enseñar a otros, son libres de asociarse.
El verdadero teósofo no pertenece a algún culto o secta, y sin embargo pertenece a todos y a cada uno de ellos.

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El siguiente es el texto del formulario que firman los asociados de la Logia Unida de Teósofos:

“Estando en simpatía con los fines de esta Logia, tal y como aparecen en la Declaración, hago aquí presente mi deseo de suscribirme como asociado, dejando aquí entendido que tal asociación no conlleva obligación alguna por mi parte, excepto aquellas que yo mismo determine.”

 

 

El compromiso de la LUT

[Tomado de la revista The Theosophical Movement de junio de 2001 y publicado por Theosophy Company India – www.ultindia.org]

Los asociados y amigos de la Logia Unida de Teósofos en todo el mundo celebrarán el día de la L. U. T. el 25 de junio. Recordarán con gratitud que están en deuda con El Filósofo Amigo, Robert Crosbie, por rescatar la Teosofía genuina de los escombros de la política de la personalidad y las disputas de sucesión, y por presentar a las generaciones venideras una línea de esfuerzo calculado para mantener el Impulso Original y la Enseñanza Original intactos. Es un momento oportuno para el auto-examen y el propósito correcto. El autoexamen nos permite ver, en retrospectiva, si hemos estudiado, practicado y difundido la Teosofía en el espíritu y por el motivo correctos, y nuestras resoluciones para el futuro nos ayudan a actuar en los términos de la Declaración de la L. U. T., que, con su modelo de firma para Asociados, ha sido descrita como “claramente alejada de cualquier cosa parecida a una organización”.

Pero, ¿qué es la L.U.T.? La L.U.T. no es una sociedad u organización en el sentido ordinario de la palabra. Es más bien una “Escuela de Teosofía -una asociación informal y totalmente voluntaria de estudiantes de Teosofía, y a la que no conciernen las diversas organizaciones teosóficas más de lo que le conciernen otras sociedades y grupos similares de las distintas religiones populares. Trata sólo con individuos que están, o pueden llegar a estar, interesados en Teosofía y en el Movimiento Teosófico. Así, ‘L.U.T.’ es el nombre dado a ciertos principios e ideas; los que se asocian a esos principios e ideas son atraídos y atados solamente por ellos -no por sus compañeros, ya sea que estos hagan lo mismo o se abstengan o que dejen por fin de considerarse tan atados”.

La L.U.T. es una parte integrada dentro del, más amplio, Movimiento Teosófico y se la ha descrito como una “Logia Universal de Teósofos Libres e Independientes que abarca a todos los amigos de la raza humana”. Nótese aquí el énfasis en la libertad e independencia. Se puede decir que la L.U.T. entrena a los estudiantes para que se vuelvan sabios y compasivos, y no “maestros de ceremonias”: Aumenta su devoción, no las observancias.

La L.U.T. se ha comprometido con la “difusión de los Principios Fundamentales de la Filosofía de la Teosofía, y la ejemplificación en la práctica de esos principios, a través de una verdadera realización del SER; una convicción más profunda de la Hermandad Universal”.

La L.U.T. se ha comprometido al estudio, la práctica y la promulgación de la Teosofía como nos fue dada en los escritos de H.P. Blavatsky y W.Q. Judge. Hay una razón válida para considerar que lo que estos dos nos dejaron son las enseñanzas auténticas de Teosofía. Como dice Robert Crosbie, tenemos que entender claramente que la Teosofía es “un regalo para la humanidad por parte de seres más avanzados que nosotros”, y aconseja que “debemos aprender y aplicar los principios fundamentales que subyacen a esa gran filosofía, y entender que la ley opera tal y como allí se describe.” Es bajo esa ley que H.P.B. fue elegida Mensajera de los Maestros. Esto implica, por tanto, que sólo aquello que está en completo acuerdo con sus enseñanzas y escritos merece llamarse Teosofía, ya que tal es el nombre que dio ella a la Sabiduría que divulgó. La L.U.T. se compromete a defender H.P.B. y W.Q.J. todo el tiempo.

La forma en que W.Q.J. apoyó a H.P.B. es objeto de lección para todos aquellos que tienden a vacilar y a alejarse del camino. Si seguimos el ejemplo de W.Q.J., llegaremos a donde H.P.B. apuntaba. “En efecto, se trata de esto: de que aquellos que pretendían o pretenden ver a H.P.B. como su Maestra, no lo hagan a menos que también miren a Judge de la forma en que ella lo veía. Si restan importancia o vilipendian a Judge, tienen que restar importancia y vilipendiar a H.P.B.” En otras palabras, no podríamos aceptar la filosofía enseñada por Sri Krishna en el Gita y rechazar su estima por Arjuna. Debemos siempre señalar, por todos los medios a nuestro alcance, el hecho indiscutible de la existencia de los Maestros de Sabiduría, de su mensajera H.P.B., del cuerpo de conocimiento que ella llamó Teosofía, y de su colega y compañero de trabajo W.Q.J. Todas las vicisitudes que ocurrieron al Movimiento Teosófico en los 30 años a partir de su lanzamiento, fueron el resultado de la ignorancia o del no reconocimiento deliberado de estos hechos. Los estudiantes de la L.U.T. tenemos el compromiso de que esta parte de la historia no se repita de nuevo.

Como parte integral del Movimiento Teosófico, la L.U.T. se compromete a fomentar los tres objetivos del Movimiento, que son:

(1) Formar el núcleo de una Hermandad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color;
(2) El estudio de las religiones, filosofías y ciencias antiguas y modernas, y la demostración de la importancia de tal estudio;
(3) La investigación de las leyes inexplicadas de la Naturaleza y los poderes psíquicos latentes en el hombre.

Tengamos en mente las finalidades y objetivos de los Maestros; llevarlos a cabo es el deber de la L.U.T. y sus Asociados. Fueron perfilados en “La Carta del Gran Maestro” (Folleto de la L.U.T. nº 33) y se los puede parafrasear brevemente del modo que sigue:

(1) Predicar y popularizar un conocimiento de la Teosofía para que sus doctrinas puedan actuar de forma práctica sobre el llamado código moral de las personas, o sobre sus nociones de veracidad, pureza, abnegación, caridad, etc.
(2) Dar una base racional sobre la que puedan, las clases intelectuales, reconstruir una fe que se desmorona y evitar así tanto el extremo del fanatismo y la superstición por un lado, como el brutal materialismo por otro.
(3) despertar en las naciones más influyentes y en las clases altas un sentido de la responsabilidad que tienen de proteger y guiar a las llamadas naciones y clases despreciadas.
(4) Mostrar que todas las religiones enseñan la autorredención a través del propio séptimo principio, el Atma liberado. No se debe buscar la redención tan sólo para uno mismo, sino que hay que esforzarse en que todas las personas vean esa verdad y reconozcan la realidad del Ser trascendental.
(5) Enseñar a la gente que la vida en la tierra, incluso la más feliz, no es más que una carga y una ilusión y que está construida a partir del propio Karma de cada uno -causas que producen efectos-; y que debemos aliviar en otros la intensidad de la lucha por la existencia que es padre prolífico de casi todos los infortunios y pesares, y también de los crímenes.
(6) Ofrecer las explicaciones lógicas y correctas sobre los grandes principios duales: lo correcto e incorrecto, el bien y el mal, la libertad y el despotismo, el dolor y el placer, el egoísmo y el altruismo.

En conclusión, los Asociados y estudiantes de la L.U.T. deberían considerarse a sí mismos “soldados favorecidos por la fortuna” ya que la Teosofía genuina les ha llegado intacta, y depende de ellos estudiar, practicar, asimilar y promulgar sus enseñanzas para que el mensaje teosófico se extienda por todo el mundo.

Qué significa ser Asociado de la LUT

[Tomado de la revista The Theosophical Movement de junio de 2009, publicado por Theosophy Company India – www.ultindia.org]

EL SIGNIFICADO DE SER UN ASOCIADO

Un Asociado de la Logia Unida de Teósofos (L.U.T.) es alguien que ha firmado la “Tarjeta de Asociado”, pero más allá de eso, es alguien que está en estrecha relación con la L.U.T., pero ¿Qué es L.U.T.? El Sr. Crosbie, su fundador, dice que “L.U.T. es un nombre dado a ciertos principios e ideas. “Estos principios e ideas están consagrados en la Declaración de la L.U.T., que refleja el espíritu del verdadero trabajo teosófico.

Podríamos preguntar, ¿por qué alguien querría firmar la tarjeta de Asociado? ¿Es esencial? ¿Confiere algún beneficio especial al que la firma? Los estudiantes asiduos de Teosofía saben que las reuniones de la L.U.T. están abiertas para todo el mundo. La literatura teosófica es accesible para aquel que la requiera. Nada se le exige a nadie. A nadie se le pide que renuncie a sus creencias ni realice ningún pago por asistir a las reuniones de la L.U.T. o participar en sus actividades. Sin embargo, después de asistir a algunas reuniones y familiarizarse con las enseñanzas de la Teosofía y el trabajo realizado por sus devotos estudiantes, si alguien siente que toda esa filosofía que se explica se halla presente aquí de verdad, entonces es natural que desee asociarse, de forma estrecha, con el trabajo. Tal vez algo le mueva desde el interior para convertirse, de alguna forma, en parte del gran movimiento y tomar parte activa en el estudio y la promulgación de la Teosofía, es decir, puede desear convertirse en un asociado de la L.U.T.

Convertirse en asociado es el paso más solemne y sagrado en la vida. No es algo que deba hacerse de forma casual. No es como ser miembro de algún club o círculo social. Cuando uno firma la “Tarjeta de Asociado” uno pasa a ser compañero de los Maestros. Estos Maestros son los custodios del conocimiento, pero necesitan compañeros en este mundo para redescubrirlo y promulgarlo. Convertirse en asociado es querer estudiar las enseñanzas de la Teosofía, aplicarlas a la vida y darlas a otros que están desesperadamente necesitados de la filosofía correcta. Al firmar la tarjeta, te ofreces como candidato para trabajar en ese ejército de soldados desconocidos que viven para el beneficio de la humanidad. Tal debería ser el espíritu. Y la cláusula a la que uno adhiere su firma dice así:

“Estando en simpatía con los fines de esta Logia, tal y como aparecen en la Declaración, hago aquí presente mi deseo de suscribirme como asociado, dejando aquí entendido que tal asociación no conlleva obligación alguna por mi parte, excepto aquellas que yo mismo determine.”

 

Frontal de la Tarjeta de Asociados

 

Reverso

 

Por tanto el asociado está obligado sólo a los principios y propósito de la L.U.T., y a nada más. Es el propio individuo quien decide en qué medida se siente “obligado” y agradecido por la filosofía teosófica, la cual otorga vida. Uno de los muchos aspectos de la obligación es la “deuda de gratitud”. Una deuda que el asociado quiere pagar por lo que ha recibido de la Teosofía. Aquellos que son tocados dan todo lo que tienen, toda una vida dedicada al trabajo de la L.U.T. Cada uno decide cuál es el verdadero propósito de unirse a esta Logia. Algunos se sienten atraídos por la filosofía, que es la filosofía de la explicación racional de las cosas y que arroja luz práctica sobre los temas más profundos. Otros quieren adquirir poderes. Algunos se sienten atraídos por la metafísica y otros buscan el crecimiento y desarrollo personal. Los hay que se sienten felices simplemente con unirse y luego, como dice el Sr. Judge, esperan como jóvenes pajaritos a que les lleven comida a la boca; estos no ejercen. H.P.B. los llama teósofos nominales o zánganos, que prefieren vivir del trabajo de otros. Su deseo egoísta de progreso personal actúa como obstáculo entre ellos y lo que desean saber.

Es bastante natural admirar y elevar la vista hacia alguien que explica bien la Teosofía, y querer emular a quien es un ejemplo viviente de Teósofo verdadero. Pero el sabio consejo del Sr. Crosbie es el siguiente:

“Es preferible no depender de ninguna persona viva, quiero decir hasta el punto de idealizarla; porque si esta persona fuese arrastrada a una oscuridad aparente durante un tiempo, su efecto no sería bueno y podría desalentar. (El Filósofo Amigo, p.6)

Y la razón es que nadie de por sí es la Teosofía; los mejores no son más que transmisores. El Sr. Crosbie dice que la fortaleza mostrada por cualquier trabajador no está en la personalidad, que en sí misma no tiene ninguna, sino que radica en las palabras, ideas y en la convicción de la verdad sostenida por el hombre interior. La lealtad no lo es hacia ningún individuo o centro, sino a los fundadores del Movimiento Teosófico y su mensaje. Tristemente, los recién llegados ni siquiera saben quiénes son los fundadores del movimiento ni cuál es la fuente de su mensaje. Es esencial que otros estudiantes le expliquen al recién llegado la verdadera posición de H. P. Blavatsky y William Q. Judge, y de los Maestros que están detrás del movimiento. Puede ser una buena idea que el alumno lea algunos libros teosóficos como El Océano de la Teosofía, Ecos del Oriente, La Doctrina del Corazón, etc., y adquiera una mejor comprensión de la naturaleza de los Maestros y de la forma en que estos ayudan a la humanidad.

Esto es importante, porque los estudiantes tienden a pensar que si los Maestros tienen todos los conocimientos y poderes, y si están detrás del movimiento, Ellos también van a estar allí para ayudarlos y protegerlos contra todos los males. Pero los Maestros no son entidades del tipo ángeles de la guarda, que están siempre a mano, listos para corregir nuestros errores o actuar como guardaespaldas personales para protegernos de daños y lesiones. Ellos trabajan para la humanidad. Si los Maestros estuvieran siempre ahí para corregirnos, para guiarnos, para protegernos, ¿cuándo creceríamos? ¿Dónde estaría el mérito? Debemos recordar que los Maestros no pueden ser sustitutos del dios personal. No pueden y no van a ofrecer ayuda de la manera específica que creemos que hemos merecido, simplemente porque trabajemos para la Teosofía. La ayuda está presente todo el tiempo, pero no es del tipo que creemos necesitar. Como el Sr. Crosbie dice: Todos los sinceros estudiantes están rodeados por una escolta invisible.

Es esencial que el asociado comprenda las enseñanzas fundamentales en Teosofía; de lo contrario, ¿cómo va a ayudar a los demás? La Unidad, la Fraternidad, el Karma y la Reencarnación son esenciales para comprender la vida, sus problemas y soluciones. Nuestra base de fundamentos debe ser tan fuerte que podamos aplicarla a cualquier situación de la vida.

La L.U.T. no es una organización Es un organismo vivo. No hay leyes externas, estatutos, oficiales o autoridad que puedan proporcionar una base verdadera para la unión. Proviene de seguir las mismas enseñanzas y de trabajar para un objetivo común, es decir, para ayudar a la humanidad. Todos los que estudian la Teosofía pura y simple y que ayudan en su promulgación están trabajando según las líneas originales. Cuando H.P.B. murió, W.Q.J. declaró que no podía haber ningún sucesor para H.P.B. El Sr. Crosbie, que había sido testigo de cómo las personalidades desviaban a la gente, tuvo la idea única de unir a todos los estudiantes sobre una base filosófica inquebrantable que no se pudiera negar. La L.U.T. no depende de tal o cual alumno en particular, por notable que sea. Su misión declarada es difundir las enseñanzas teosóficas tal y como como quedaron establecidas en los escritos de H.P.B. y W. Q. Judge. La L.U.T. mantiene vivos y en impresión los escritos de estos autores en su forma pura. Cree que todo lo que podía ser entregado y lo que era necesario para nuestra época ya ha sido entregado por ellos y que es nuestra misión atraer miradas hacia esta enseñanza y no guardarla sólo para nosotros mismos y para nuestras opiniones. Por ello, el trabajo de la L.U.T. se lleva a cabo de manera impersonal. Sus revistas se confeccionan de forma anónima. Quien espere alguna autoridad, algún conjunto de reglas y métodos, seguramente se verá decepcionado, pero olvida que si tal fuera conveniente, ¡los Maestros nos lo habrían dado como una cápsula a engullir con las aguas de la fe ciega! Es importante que cada asociado recuerde esto y que ayude en la misión de la L.U.T. Se anima a cada alumno a que prescinda de su personalidad y transmita humildemente las enseñanzas, aduciendo: “Thus Have I Heard” –(Así lo Escuché, así me lo contaron)”.

El simple consejo de Crosbie es:

Todo lo que podemos dar es Teosofía. Nosotros no la inventamos. Nos fue dada; nos mantenemos en la línea y la transmitimos, igual que hace la gente cuando se pasan cubos de agua en un incendio. La gente está agradecida con quien les pasa el “agua de la vida”, pero el que la pasa sabe a dónde pertenece tal gratitud y dice: “no me lo agradezcas; agradéceselo a la Teosofía, como hago yo. A mí me ha permitido ayudar a otros y a ti también te lo permitirá”.

(The Friendly Philosopher, p. 381)

H.P.B., escribiendo para la Cuarta Convención Americana, dice: “En sus manos, hermanos, se confía en el bienestar del próximo siglo; y tan grande es la confianza como grande también la responsabilidad”. Por desgracia la gente no distingue entre la Teosofía y sus bien intencionados pero aún imperfectos estudiantes que todavía están luchando. Olvidan que la misma naturaleza humana pecadora se puede encontrar tanto dentro de la L.U.T. como fuera de ella. La mera entrada en la L.U.T. no garantiza que de la noche a la mañana, alguien que peca se vaya a convertir en un santo. Es toda una línea de meditación vital. Lo que tiene que hacer es ofrecer las enseñanzas siempre que tenga la oportunidad y trabajar a través y sobre sí mismo para convertirse en un “embajador de la marca” de la Teosofía. Marcas como la IIT [Illinois Institute of Technology], JIM [Journal of Internal Medicine] y Oxford evocan en nuestra mente una cierta imagen elevada y de respeto al mismo tiempo. Sin darse cuenta, los asociados de la L.U.T. son sus embajadores de marca, para bien o para mal. Irremediablemente la gente va a juzgar la Teosofía por la forma en que vivimos nuestras vidas. No es la oratoria o el sutil conocimiento de la metafísica, sino la aplicación práctica de la ética lo que atrae gente a la Teosofía. Un eventual fracaso no sería achacable a la Teosofía sino a sus seguidores que no alcanzan a cumplir sus altos estándares.

El asociado está de acuerdo y coincide con los propósitos declarados de la Logia y desea entrenarse a sí mismo, a través del estudio y por otros medios, para estar en mejores condiciones de ayudar y enseñar a otros. Si queremos que la Teosofía se convierta en un poder viviente en nuestras vidas, debemos estar dispuestos a cambiar. Además de la asistencia regular a todas las reuniones, debe haber una participación activa, a través de un trabajo previo a la reunión y también haciendo preguntas, escribiendo artículos, acondicionando el expositor de libros y asistiendo al recién llegado con sus consultas sobre los aspectos básicos. Son pequeñas formas de mostrar nuestro agradecimiento. Donde somos tan pocos en número, cada mano amiga es valiosa. Ningún trabajo es pequeño o carente de importancia. Si amas la Teosofía, habrá una reorganización automática en tu agenda para asegurar una asistencia regular a las reuniones. Cuando uno se ausenta, debilita el vínculo y establece un ciclo de alejamiento que tiene tendencia a perpetuarse y, por ende, sienta un mal ejemplo para los recién llegados.

Debemos esforzarnos para ser auténticos guerreros. La actitud de un verdadero estudiante debe ser la que describió el Sr. Judge cuando dijo:

¡Oh, el grito de la Naturaleza ante el pesado Karma que el hombre ha acumulado sobre sí mismo y sobre todas las criaturas de los tres mundos! Ese profundo suspiro me traspasa el corazón. ¿Cómo levantar toda esa carga? ¿Debo defenderme a mí mismo, mientras que las pocas y fuertes manos de los Benditos Maestros y Sus amigos detienen la horrible nube? En eras pasadas mi voto consigné para ayudarles, y así debo hacerlo. ¡Qué mejor podría hacer para el gran Karma! (cita del libro: Cartas que me han ayudado).

Los que nos hemos beneficiado del trabajo de amor del Sr. Crosbie debemos comprender que según el Karma se requiere mucho de aquellos a quienes se les ha dado mucho en oportunidad y conocimiento. Tiene que haber un deseo ardiente de llevar la Teosofía a tanta gente como sea posible. Crosbie lo expresa de esta forma: “Es ese momento en que uno desearía ser como Brahma con ‘ojos, cabezas, bocas y oídos en todas direcciones’.” Siempre hay algo que un estudiante pueda hacer. como dice H.P.B.: “Ningún compañero tiene derecho a permanecer inactivo, con la excusa de que sabe muy poco para enseñar. Con toda seguridad siempre va a encontrar a otros que sepan aún menos que él. Y hasta que un hombre no comienza a tratar de enseñar a otros, no descubre su propia ignorancia y trata de eliminarla” (The Key to Theosophy, págs. 249-250).

El trabajar para la Teosofía configura una entrada hacia la vida interior, y debemos esforzarnos por constituirnos como chela, seguros de que “cuando los materiales estén listos, aparecerá el arquitecto”.

Fuentes de la Declaración de la LUT

Declaración de la Logia Unida de Teósofos

La Logia Unida de Theosophists, o LUT en su forma abreviada, fue fundada en 1909 por Robert Crosbie, quien había sido colega cercano, amigo y alumno de William Q. Judge y alumno privado de H.P. Blavatsky. Fue “el hombre que rescató la Teosofía”, por así decirlo. La LUT sólo tiene un documento guía que expresa sus objetivos, fines, naturaleza y el motivo de su existencia. Se le llama la “Declaración” y dice así:

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El curso y plan de esta Logia es la devoción independiente a la causa de la Teosofía, sin profesar adherencia a organización teosófica alguna. La Logia es leal a los grandes fundadores del Movimiento Teosófico, pero no participa en desacuerdos o diferencia de opinión personal.

La obra que tiene a mano y el fin que tiene en perspectiva son demasiado absorbentes y demasiado elevados para dejarle tiempo o inclinación de participar en cosas secundarias. Esa obra y ese fin son la diseminación de los Principios Fundamentales de la filosofía teosófica, y la ejemplificación en la práctica de esos principios, a través de una más verdadera realización del YO UNIVERSAL; una convicción más y más profunda de la Hermandad Universal.

La Logia sostiene que la base inexpugnable de unión entre los teósofos, cualquiera y doquiera que sea su situación, es: “similitud de objetivos, propósito y enseñanza”; por lo tanto no tiene Constitución, Estatutos ni Oficiales, siendo esa base el sólo lazo entre sus asociados. Y tiene como objetivo el diseminar esta idea entre los Teósofos a fin de fomentar la Unión.

Ella considera como Teósofos a todos aquellos que están comprometidos en el verdadero servicio a la Humanidad, sin distinción de raza, creencia, sexo u organización.

Y todos aquellos que estén de acuerdo con sus declarados propósitos y deseen prepararse, por el estudio u otros medios, para poder ayudar y enseñar a otros, son libres de asociarse.

“EL VERDADERO TEÓSOFO NO PERTENECE A ALGÚN CULTO O SECTA, Y SIN EMBARGO PERTENECE A TODOS Y CADA UNO DE ELLOS.”

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Muy poco de la redacción de esta Declaración vino del propio Crosbie ya que en su mayoría se trata de una compilación de declaraciones hechas por HPB y WQJ tomadas de diversas fuentes y publicaciones.

En su artículo “Plain Theosophical Traces” [Puras Huellas Teosóficas], William Judge utiliza la expresión “la antigua y unida Logia de Adeptos”.

Varios meses antes de su fallecimiento, envió una carta en nombre de La Sociedad Teosófica de América a la Convención de la Sección Europea de la Sociedad Teosófica que, en un cierto segmento, decía:

“Avancemos juntos en la gran obra del verdadero Movimiento Teosófico, el cual es auxiliado por aquellas organizaciones que trabajan, pero que está por encima de todas ellas. Juntos podemos idear más y mejores formas de difundir la luz de la verdad por toda la tierra. Al ayudarnos mutuamente y alentarnos unos a otros, podemos aprender a poner en práctica la Teosofía para poder enseñarla y cumplir con ella como ejemplo ante los demás. Entonces todos y cada uno seremos miembros de esa Logia Universal de Teósofos Libres e Independientes que abraza a todos los amigos de la raza humana”.

Se piensa que el Sr. Crosbie probablemente obtuvo la inspiración para el nombre “Logia Unida de Teósofos” de estas dos frases o términos utilizados por su Maestro.

En 1887, William Judge escribió un artículo para la revista “The Path” que editó en Nueva York y que contiene algunas palabras sobre la naturaleza y objetivos de la revista. Dijo así:

“THE PATH [nombre de la revista; en español: El Camino] continuará su política de devoción independiente a la Causa de la Teosofía, sin profesar ser el órgano ni de la Sociedad ni de ninguna Rama; es leal a los grandes Fundadores de la Sociedad, pero no se preocupa por disensiones o diferencias de opinión individual. El trabajo que tiene a mano y el final que mantiene a la vista, son demasiado absorbentes y demasiado elevados para dejarle el tiempo o la inclinación de tomar parte en las disputas … EL CAMINO desea a todos sus lectores … progresar en el conocimiento de las grandes y vitales verdades de la Teosofía, una realización más cierta del Ser, una convicción más profunda de la Hermandad Universal”.

En su artículo de 1895 titulado “El Movimiento Teosófico”, escribió: “La verdadera unidad y prevalencia, y el internacionalismo real, no consisten en tener una sola organización. Consisten en la similitud de objetivo, de aspiración, de propósito, de enseñanza, de ética”.

En “La Clave de la Teosofía” [p. 230-231 del libro en inglés], H.P. Blavatsky dice que lo que se debe a la humanidad en general es “el pleno reconocimiento de la igualdad de derechos y privilegios para todos, y sin distinción de raza, color, posición social o nacimiento”.

La frase hacia el final de la Declaración de la LUT que dice “prepararse, por el estudio u otros medios, para poder ayudar y enseñar a otros” refleja otra frase citada como parte de un Compromiso en un artículo titulado “The Meaning of a Pledge” [El Significado de un Compromiso], que fue publicado por HPB en la revista “Lucifer”.

En “The Path” (El camino) de febrero de 1888, William Judge, respondiendo a una pregunta, dijo: “Debemos tener en cuenta que el verdadero teósofo no pertenece a ningún culto o secta, pero pertenece a todos y cada uno de ellos”.

Y HPB, en la publicación póstuma “El deber del verdadero ocultista hacia las religiones”, señala que “el estudiante de Ocultismo no debe pertenecer a ningún credo o secta especial, sin embargo, está obligado a mostrar un respeto exterior por cada credo y fe, si quiere convertirse en un Adepto de la Buena Ley”.

Por todo ello, aproximadamente el 70%, si no más, de la redacción de la Declaración se deriva directamente de las palabras de WQJ y HPB. Y la expresa declaración de la misión de la Logia Unida de Teósofos es “Difundir el programa de las enseñanzas originales de Teosofía como fueron establecidas en los escritos de H.P. Blavatsky y William Q. Judge”.